Manifiesto por una educación inclusiva: Quererla es crearla

Por el cumplimiento de un derecho que beneficia a todas las personas

Málaga, 26 de abril de 2026

Desde Quererla es Crearla, como Movimiento Social por la Educación Inclusiva, compartimos el deseo que manifiestan aquí muchas familias de que sus hijos e hijas, que se sienten abandonados en las escuelas, sean valorados y cuidados en ellas, y que las escuelas cuenten con los recursos necesarios para que sientan que pertenecen a ella, como un segundo hogar. Esto es lo que defienden la Constitución Española y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y la LOMLOE obliga a avanzar en esta senda.

Sin embargo, la Junta de Andalucía está desarrollando un proceso de regresión en nuestro sistema educativo: desde que se aprobó la LOMLOE hasta el curso pasado ha aumentado la segregación más de un 16% en Andalucía. Aumentan el etiquetado de alumnado con NEE, abren nuevas aulas específicas en contra de la ley y la educación inclusiva, y lo hacen mientras cierran aulas ordinarias en la educación pública sin pudor: solo en el curso pasado se cerraron casi 700 aulas públicas de Infantil y Primaria. Es decir, el Gobierno Andaluz está perpetrando un deterioro enorme de la educación pública, y de su naturaleza inclusiva. Cierran aulas públicas, y las que abren van contra la educación inclusiva.

Para avanzar en la senda de hacer que todo el alumnado, sin excepción, sienta la escuela como suya, construya amistades y aprendan juntos, no basta con reclamar recursos; es necesario que se reclamen, se dispongan y se utilicen con un enfoque adecuado. Si los recursos siguen sustentando la idea de que ciertos alumnos tienen déficits, seguiremos asumiendo que su exclusión es culpa de ellos. Si seguimos pensando en recursos individuales, seguiremos sustentando una escuela individualista y competitiva que va contra la inclusión. Si los recursos dependen del etiquetado del alumnado, estaremos estigmatizando y aumentando la brecha entre los estudiantes.

La Educación Inclusiva no es un derecho en exclusividad para el alumnado nombrado por la discapacidad. Es un derecho para todo el alumnado, sin discriminación. La educación inclusiva implica una transformación del sistema educativo, que se asienta en aumentar las expectativas para todo el alumnado, fomentar la cooperación, construir aprendizajes valiosos para ellos y ellas, convivir para aprender a vivir en sociedades diversas valorando las diferencias, y desarrollar la participación de toda la comunidad, como forma de construir democracia, alejando las escuelas de las leyes del mercado. Por eso:

Queremos una escuela que promueva la convivencia y la participación en igualdad, que identifique y elimine las barreras que dificultan la presencia, la participación y el aprendizaje de todo el alumnado. Estas barreras no las tiene el alumnado, sino su entorno.

Reivindicamos que los apoyos se den en la escuela ordinaria, como dice la Disposición Adicional Cuarta de la LOMLOE y la Convención de Naciones Unidas. Las aulas específicas, así como la tendencia a lo “especial o específico”, son formas de segregación contrarias a la educación inclusiva, que impiden la transformación del sistema excluyente.

Recordamos que todo tipo de segregación escolar redunda en una vida dependiente, sin el reconocimiento pleno de derechos, y sin un futuro laboral y social que permita participar en igualdad de condiciones con el resto de la ciudadanía.

Naciones Unidas ha denunciado en dos informes la discriminación del sistema educativo español. Exigimos a la Junta de Andalucía que cumpla la ley. La inclusión no es una opción pedagógica, sino un imperativo ético y jurídico.

¡Basta de aulas y recursos que segregan!

¡Queremos una escuela para una sociedad inclusiva!

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